10,000 días

10000

 Ayer liberando espacio en mi celular estaba eliminando aplicaciones que realmente no uso en el mismo, sin embargo me encontré con Dreamdaysuna aplicación que sirve para contar los días y fechas importantes de tu vida: aniversarios, cumpleaños, comebacks o esos días que parecen ordinarios pero guardaron lecciones que valen la pena recordar.

Y justamente, mero serendipity,  encontré que al día de hoy, llevo 27 años, 4 meses, 25 días y la mañana de hoy de vida, es decir 10,000 días vividos.

Y pensando un poco en ello, tengo mucho por lo cual agradecer: En estos primeros diez mil días de vida conocí a Dios, me rendí a Jesús y su misión y ha sido la mejor decisión que ha influenciado mi ayer, mi presente y definitivamente mi futuro. Nací en una familia luchadora y perseverante, hijo de un carpintero y de una mujer de corazón noble que nunca se han rendido hasta ver alcanzados los sueños y el bienestar que soñaron para sus hijos. Terminé el colegio, la universidad, mi primera maestría y estudios específicos que con el paso del tiempo fui anhelando y obteniendo. Encontré un ministerio en el cual servir con todo lo que soy, encontré en el running un deporte para ejercitar cuerpo, mente y alma y estoy a meses de correr mi primera maratón. Encontré una profesión, carrera, aficiones por los cuales agradezco.  Tengo amigos, tengo sueños, tengo logros y algunos fracasos, que al final consolidan un gran aprendizaje al día de hoy.

Confío plenamente que Dios lidera mi historia y que me ha dado una misión: Contribuir con el desarrollo y comunicación de historias significativas de las personas y organizaciones de mi generación. Y acá, vamos. Agradecido con Dios y lo que me ha permitido vivir.

En los siguientes diez mil días (si me son concedidos en el plan de Dios) sucederán (con fe) eventos geniales: Me comprometeré con la mujer de mi vida, seré papá, seguiré enseñando el mensaje de Dios a las personas que Dios ha destinado que así sea, seguiré escribiendo, seguiré emprendiendo, habré corrido miles de kilómetros más, habré aprendido y logrado sueños que hoy no existen pero sí en el corazón de Dios, sueños que tengo en mente y sueños que están en proceso de convertirse en realidad.

Si Dios me permite cumplir 20,000 días de vida, (circa año 2040-2041), cuando me pregunte ¿Cómo llegue hasta aquí? no sea por desilusión o pesar, sino sea de rodillas agradecido con el amor de Dios y su gracia, por haber tomado buenas decisiones, haber sido valiente y perseverante en sus enseñanzas, valores y el haber sido perseverante en lo que  me corresponde vivir.

Hoy en manera conmemorativa quisiera anotar algunos consejos que debo darme de aquí en adelante hasta el final de esta historia que ahora escribo con mis 24 horas:

  • Buscar primeramente siempre, siempre, siempre, siempre el Reino de Dios y su justicia (y todo lo que eso representa) y confiar, descansar, celebrar que todo lo demás será dado como una bendición, por añadidura.
  • Recordar cuando sienta cansancio o la rutina quiera dominar, que la misión que Dios me ha entregado es digna de vivirla con toda mi vida, entregarla aún si fuera necesaria.
  • Recordar que el mensaje de Dios necesita ser comunicado y que Dios me ha dado la oportunidad de comunicarlo vivo y relevante a mi generación y las que están por venir. Espero dedicar aún mi vejez para enseñar a cada generación que pueda conocer que una relación con Dios es algo  real, necesario y posible.
  • Amar a mi familia y a mis amigos. Los que ahora tengo, los que vendrán. Amar a la familia que formaré en el futuro y dar mi todo, porque cuando el amor hace, lo hace en grande.
  • Recordar que el fracaso es parte normal de la vida en todas las áreas, que no le tenga miedo, que lo tome como aprendizaje y así te recuperas pronto, porque mientras haya vida, ideas y pasión, los sueños siguen vivos.
  • Que Dios es mi proveedor, no el dinero. El dinero es un recurso y no el fin de mis sueños profesionales y emprendimientos. Recordar que valdrá más invertir el resto de mi juventud a proyectos que generen vida y buenas historias en personas y organizaciones que solo en recibir un cheque cada cierto tiempo.
  • Seguir moviéndome, seguir corriendo, porque adoro a Dios con mi cuerpo y cada kilómetro recorrido es una señal de vida, de liderazgo, de vencer retos y de dejar atrás esa vida sedentaria que tanto daño hacía.
  • Celebrar los pequeños y grandes logros de la vida, hacer de los días ordinarios algo extraordinario.
  • Invertir tiempo en los hábitos que están provocando mejoras en mi vida, invertir tiempo en los hábitos que necesito seguir desarrollando e invertir tiempo en dejar atrás hábitos que no necesito más.
  • Invertir tiempo en escuchar y apoyar las buenas historias. Porque será el legado que perdurará de generación en generación.
  • Como diría Jon Acuff, “Ser eso a lo que el miedo le tiene miedo”, Dios nos llamó a ser fuertes y valientes y eso desea que vaya en nuestras biografías.
  • Seguir leyendo, seguir aprendiendo, seguir buscando consejo, seguir teniendo buenos mentores en cada área de mi vida, hoy y mañana, toda la semana.
  • Viajar las veces que sean necesarias. Explorar y descubrir la vida como niños, sorprenderse de lo que es ordinario para otros con el asombro de la primera vez.
  • Ponerle atención a mis tiempos devocionales y de descanso. Dios siempre le dirá a mi alma: “Ven y conversa conmigo”, quiero responderle siempre: “Aquí vengo, Señor” (Salmos 27:8).
  • Hacer de la Palabra de Dios, la Biblia, el libro más relevante de todas mis épocas, de todos mis años, de todas mis celebraciones, aventuras, crisis y bendiciones. Porque Su Palabra habla hoy, más fuerte que nunca.
  • Recordar que lo que soy es por la gracia de Dios.
  • Agradecer, siempre, por lo pequeño, por lo grande, por lo sencillo y por lo complejo. Porque el corazón agradecido siempre es sano, bien recibido y libre para seguir dando, recibiendo.
  • No dejar de soñar, pero sobretodo, no dejar de hacer. Porque como diría Nicko Nogués, “Hacer is the new decir”.
  • Y por último, pero no menos importante: Celebrar lo que fue, olvidar lo que pudo haber sido y trabajar por lo que será. Mientras menos remordimientos almacenemos en mente y corazón, más libertad tendremos para ser las personas que Dios desea que seamos.

Hoy encomiendo a Dios mi destino, en un día ordinario y que sea lo que sea. Más de Él menos de mí, liderado por el Espíritu Santo, la vida que vivo será la aventura que siempre soñé. Verán en mí, el fiel amor del Señor.

“But because God was so gracious, so very generous, here I am. And I’m not about let his grace go to waste.” – 1 Corinthians 15:10 MSG

¿Y vos (tú, usted)? ¿Qué consejo agregarías para leer(te), recordar(te) a tu futuro vos (tú, usted)?