A Su manera es mejor.

A veces desesperamos porque Dios no responde en la manera que quisiéramos. Y la verdad, yo también peleo muchas veces encontrando el por qué de su reacción, de su silencio o de su “lentitud”, quisiera tantas veces que borrara todas mis preocupaciones con solo mencionarlo.

Pero en estos años aprendiendo de Jesús, he conocido que si descanso en que si Él actúa a Su manera, todo será mejor. Quizás a veces no esté de acuerdo, pero al final, nada superará Su actuar.

A veces Dios será como un poderoso guerrero, de esos que cuentan las historias de la antigüedad, montado en su corcel, espada desenvainada y con el corazón encendido al rescate de quienes ama. Derrotará a nuestros enemigos, se llamen como se llamen (enfermedades, complejos, pecados, esclavitudes, vicios, problemas y todos sus familiares). Y peleará hasta ver que en nuestra vida la libertad y salvación sean parte de nuestra rutina.

Su amor es fuerte, potente, incontenible, invencible, increíble. Y agradezco ello.

Pero también Dios a veces trabaja en nosotros con la paciencia de un jardinero. Llevándonos de ser frágiles como una semilla hasta crecer como los Cedros del Líbano que tanto nos describe la Biblia. Y eso no es de la noche a la mañana, tomará tiempo (a veces mucho) pero Él estará siempre presente. Estará al detalle de cómo crecemos, nos vigilará, nos cuidará, hará a un lado y arrancará de raíz aquello que estorbe el proceso en el que nos convertimos lo que Él sueña.

Su amor es paciente, atento, lleno de bondad, de paz, de protección. Y agradezco ello.

La oración que acompaña este post es para que tanto tú como yo, antes que nada, recordemos que Él nos ama. NOS AMA. Que dio en una cruz a Jesús para que nuestra vida encontrará sentido y el camino a casa, a Su hogar, a Su propósito, a Su eternidad. Mi oración es para que antes de quejarnos del CÓMO Dios está actuando o por qué se atrasa en nuestras peticiones, recordemos que aunque no se haga evidente aún, Él nos ha amado, nos ama y nos amara, eternamente (y esa, es una promesa garantizada).

Mi oración es para que si Dios está trabajando en tu vida como un guerrero saliendo por la victoria y actúe a través de milagros o en un abrir y cerrar de ojos, seas agradecido, celebres y le cuentes al mundo lo que Dios hace en tu vida.

Pero si Dios en esta etapa de tu vida se parece más a un jardinero, que lo celebres y aunque no entiendas el proceso, sigas celebrando Su amor, pues no te deja ni te abandona y te ama con la misma fuerza que te ha amado desde que te pensó.

Estoy seguro que en algún momento de la eternidad, los puntos que hoy no entendemos serán tan claros. Mientras tanto, que el presente sea un acto de fe, de amor y de fidelidad a Aquel que ha apostado todo por nosotros, que nos ama y que mantiene Su fidelidad por siempre.

Dios me ama y la manera en que me ama y conduzca Su amor hacia mí será perfecta. En esto creo.

“1En aquel día, el Señor tomará su espada veloz y terrible para castigar al Leviatán: la serpiente que se mueve con gran rapidez, la serpiente que se retuerce y se enrolla. Él matará al dragón del mar. 2«En aquel día, canten acerca del viñedo fértil. 3Yo, el Señor, lo vigilaré, y lo regaré con cuidado.Día y noche lo vigilaré para que nadie pueda hacerle daño. 4Mi enojo habrá desaparecido. Si encuentro zarzas y espinos en crecimiento, los atacaré; los quemaré…” – Isaías 27:1-4 NTV

Fotografía del portafolio Flickr de idea ablaze. Uso bajo licencia Creative Commons