¿De qué estamos hablando?

Adiós 2013. Bienvenido 2014.

Tomo unas últimas líneas de este blog para celebrar las historias que hemos construido al día de hoy. Contamos con vida y eso es un motivo para estar agradecido este año. Quizás sea cliché que escribamos si fue un buen año o uno no tan bueno, lo importante acá es hacer una pausa y recordar lo vivido, retener el aprendizaje, desechar lo que estorba y seguir adelante. Un nuevo respirar, nuevo capítulo, nueva vida al voltear la última página del calendario y darle la bienvenida al 2014.

Hoy quiero recordar que en luz u oscuridad el amor de Dios no me ha faltado, no porque sea fiel el 100% de mis días, sino porque Su amor no tiene explicación para la mente humana. Simplemente Dios es. Tal cual. Agradezco por ello hasta hoy y para el 2014, quiero honrar Su gracia con lo que hago, con lo que pienso y con lo que sueño.

Quiero celebrar la vida de aquellos que me acompañan en este viaje, por mi familia que sin importar nada, estarán ahí dando el amor que necesito. Quiero celebrar la vida de los hombres y mujeres a los que puedo llamar amigos, porque sin ellos los sueños más locos, las pruebas más difíciles no serían las mismas. Y para el 2014, con fe creo que los lazos de amor y amistad se unirán más y haremos espacio para aquellos que falta aparezcan en mi historia.

Quiero agradecer por el trabajo que tengo porque ha sido la manera en que Dios me recuerda que Él es mi proveedor. Quiero agradecer porque sé para qué nací y porque al día de hoy, puedo vivir mi llamado en mi familia, en mi trabajo, en mi ministerio, en mi congregación y en cada lugar donde pueda escribir mi historia. Quiero agradecer y tener la convicción necesaria para que en el 2014, siga viviendo para comunicar y desarrollar historias significativas en mi generación.

Quiero festejar que de las metas que le presenté a Dios a principios de este año, muchas se cumplieron contra todo pronóstico, en otras Dios me enseñó que la disciplina y el esfuerzo es la herramienta que Dios colocó en mí para hacer del sueño, realidad y hay unas que siguen en proceso, anhelos que no vieron la luz a veces porque perdí el interés, a veces porque Dios me dio el enfoque necesario para decirles adiós y a veces porque me di cuenta que la idea nació en mí pero otro tenía que cumplirla. Para el 2014, presento muchas resoluciones pero quiero que sean lideradas, guiadas, acompañadas por mi Dios, Su Espíritu Santo siempre presente dará la sabiduría para que en 365 días pueda agradecer por el crecimiento.

Quiero pedir a Dios más fe para creerle y amarle, más humildad e integridad para honrarle con todo y todo, quiero pedir más creatividad y sabiduría para liderar cada uno de los planes que me ha encomendado. Más amor para Él, para quienes sirvo y para mí. Quiero menos de mi imperfección y egocentrismo y más de Su dirección.

Quiero recordar que Dios no se ha detenido conmigo, que las pruebas, fracasos e incluso éxitos no son definiciones de mi vida, son eventos, no el capítulo final. Quiero recordar que Dios aún quiere seguir escribiendo buenas historias con nosotros. Quiero recordar que Su gracia me invita a que una vez más brillemos por amor a Él. Quiero recordar este y todos los días de mi vida y aún si no veo lo que espero o lo que necesito, Dios sigue haciendo que todos los puntos se conecten y que al final veré su gracia. Mi Dios no me ha fallado, ni me fallará. Su amor es y seguirá siendo fiel.

»Pero olvida todo eso; no es nada comparado con lo que voy a hacer. Pues estoy a punto de hacer algo nuevo. ¡Mira, ya he comenzado! ¿No lo ves? Haré un camino a través del desierto;crearé ríos en la tierra árida y baldía. – Isaías 43:18-19 NTV

El 2014 es una nueva oportunidad para vivir, no solamente existir. La historia de los hechos de los hijos de Dios aún necesita ser escrita. Creamos, soñemos, actuemos y celebremos. Dios sigue y seguirá con nosotros, hasta el fin de los tiempos.

Adiós 2013. Bienvenido 2014.