Día 50

Desde ese primer abrazo, minutos de festejo, celebraciones u oración que sucedieron el 01 de enero a las 00:00 horas han pasado 50 días. 50 días con alegrías, buenas y malas noticias, situaciones no esperadas y otras en las que estabas contando los días sin parar. Como todos los años. 19 de febrero y 315 días por delante.

Si estos primeros 50 días fueran el resumen de lo que será el resto del año, ¿Estarías emocionado por lo que viene?

El Salmo 90, atribuido a Moisés, el gran patriarca libertador del antiguo Israel, escribía en el versículo 12  una petición a Dios: “Enséñanos a entender la brevedad de la vida, para que crezcamos en sabiduría…”, pequeño pensamiento que nos recuerda que esta vida tiene límite y que no nos fue dada para gastar nuestros mejores días en vivirlos sin sentido, sin propósito.

Hoy es un buen día para dejar de pensar en el tiempo perfecto, situación perfecta, personas perfectas, etcéteras perfectos y decidirte a vivir la vida que Dios diseñó para ti, porque la mayoría de todo lo que sueñas no se encuentra, más bien se construye, se obtiene, decisión a decisión. 

Hoy es un buen día para iniciar aquello que hace 50 días pensabas hacer. No es necesario esperar para el próximo 1 de enero, tu cumpleaños o que suceda algo que te arrastre a tomar decisiones. Necesitas a Dios y él ya está cerca de ti para ayudarte a decidir, a actuar, a vivir bajo sus propósitos. Dice un viejo proverbio chino que “en 20 años, hubieses querido comenzar aquello que soñaste, hoy”.

Hoy es un buen día para ser agradecido por lo que nuestro Dios nos ha permitido vivir hasta hoy y que sin importar la edad que tengas sigas soñando. Que los fracasos y éxitos son eventos más no los capítulos finales de nuestras historias y si contamos con fe, podemos avanzar.  Siempre habrá algo más y sobretodo, nuestro Dios es más grande que el mayor de nuestros éxitos, fracasos y pruebas.

Hoy es un buen día para dejar las cargas del pasado, los vicios secretos y aquello que reduce el paso en la vida. Dios con Su eterna gracia nos permite admitir que fallamos y a cambio no nos rechaza, sino nos entrega ese amor tan ilógico, tan perfecto, tan necesario para nuestra alma.

Hoy es un buen día para revisar tus amistades y darte cuenta si te están acompañando a una mejor versión de ti o por el contrario, te dirigen en un retroceso constante. ¿Desearías estar con ellos en 5 años? La revisión también aplica en viceversa.

50Hoy es un buen día para revisar tu rutina y observar si vives en modo automático o realmente estás apasionado por esas horas que dedicas a tu trabajo, empleo, empresa, negocio o idea. Que Dios no nos diseñó para que vivamos para trabajar, sino para crecer integralmente en todas las áreas, bendiciendo a otros con nuestros talentos e ideas. Si no nos encontramos satisfechos, las oportunidades vendrán y no tengamos miedo en tomar nuevos riesgos y aventuras, porque ahí, sí, ahí encontraremos a Dios. Y si te encuentras agradecido por donde te encuentras, sé diligente, sé proactivo, propositivo, que Dios bendice a quienes son fieles y útiles con lo que les dio.

Hoy es un buen día para ser útil a Dios, porque las bendiciones y milagros que Dios entrega a la humanidad, generalmente son entregados a través de personas, de gente como vos y yo. Ni dudar que Dios usará nuestro todo para gloria de Su nombre.

Hoy es un buen día para tener fe en Dios y tenernos fe, que esta historia aún sigue siendo escrita, porque Dios no se detiene con nosotros, porque nos sigue amando, porque podemos decidir creer, actuar en Su voluntad y él nos permitirá hacerlo. Si Dios no se ha rendido con nosotros, ¿qué razones tenemos nosotros para hacerlo?

2014, un año que puede ser un punto de inflexión en tu vida. Un año donde ese momento, ese “instante mágico”, eso por lo que tanto le pides a Dios, esa meta, ese plan puede volverse realidad. Nos lo merecemos.  Que este año no sea recordado miserablemente como el “año del mundial en Brasil”, somos más que eso, somos más que hombres y mujeres con rutinas sin propósito, somos hijos de Dios con una mente que puede soñar grandes cosas, con un corazón que puede apasionarse de tal manera que podría levantar revoluciones, con un alma y un espíritu con una sed de plenitud que espera hacer de cada día un viaje en la búsqueda de la presencia infinita de Dios.

Faltan 315 días, hagamos que valga la pena que se cuente nuestra historia. Dios lo aprueba y si te animas, Él será fiel.

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Foto tomada del portafolio Flickr de Tom Magliery, usada bajo licencia Creative Commons.