¿De qué estamos hablando?

¡El Fuaaa!

FUAAAA TT

 

Dicen que las personas más sinceras que vas a encontrar en tu camino son los niños y los borrachos, porque no tienen la vergüenza ni el temor de decir la verdad o expresar sus ideales. El punto es el siguiente, ayer en la red social de Twitter, una de sus tendencias mundiales (trending topics) era la palabra “FUAAAA”, término que le dio un borracho mexicano a eso que no sabes explicar, pero que te lleva a dar la milla extra, el último esfuerzo; la última batalla, el último aliento y demás sinónimos que ustedes podrán entender mejor a través del siguiente video:

Ahora bien, no sé si el personaje en ese momento recordaba a Goku y los demás personajes de Dragon Ball cuando hablaban del tan famoso “ki” que alguna vez quise imitar en mi niñez, pero de alguna manera u otra me hizo pensar que a lo mejor tenía razón.

Nuestras historias han estado, están y estarán llenas de momentos decisivos en la vida. Decisiones que tendremos que tomar con valentía para pasar al siguiente escalón, cumplir nuestras metas o para poder crecer. Hoy aplaudimos a aquellos que sin recursos, sin el suficiente talento o la total capacidad han logrado hacer de sus sueños una realidad, y de sus pasiones, ideales. Puedes preguntarle a cualquier exitoso sobre el secreto de su triunfo y seguramente te hablará de dar ese paso arriesgado pero valeroso para alcanzar aquello que deseas.. esa milla extra, esa fuerza interior… ese ¡FUAAAA!

Si partimos de que ese “Fuaaaa” es aquello que mueve tu ser hacia el camino de tus sueños, ¿no sería excelente saber qué es el combustible que te hace avanzar hacia los propósitos de Dios?

Me gustaría contestar esta pregunta como lo hizo el apóstol Pablo en una de sus epístolas a los Corintios:

“El amor de Jesús nos mueve a extremos. Su amor se ha convertido en la primera y última palabra en todo lo que hacemos.” – 2a Corintios 5:14 (MSG)

Pablo había enfrentado naufragios, castigos, encarcelación y persecución no una sino varias veces. Algunos colegas morían en el intento de predicar el evangelio de Jesús y esto desanimaba a muchos acerca de compartir su fe. Sin embargo Pablo  y muchos otros jamás negaron ni dejaron de compartir el mensaje de Jesús y gracias a estos hombres y mujeres que dieron la milla extra, ese impulso en su flaqueza, hoy podemos alegrarnos de decir que seguimos a Jesús, como cristianos que somos.

Mi deseo es que mi generación pueda hacer del amor de Jesús la fuerza de su vida, más que la fama, más que el dinero, más que la rutina. Mi deseo es que el amor de Jesús en nuestros corazones pueda llevarnos a alcanzar los sueños de Dios, a transmitir su amor no solo en palabras sino en acciones, al punto de no tener quizás recursos o más fuerzas pero nunca detenerse hasta no ver nuestra misión cumplida.

No sé como le llames a eso que te hace dar el extra en la vida. Puede que le llames pasión, valor, esfuerzo, lucha o puede ser que le llames “¡Fuaaa!”, pero mientras que sea el amor de Jesús invadiendo tu ser siempre… estoy seguro que irás en el camino correcto.