¿De qué estamos hablando?

Nun – [נ]

¿Acaso no es alentador saber hacia donde llevas tu vida? La Biblia quizás no está llena de metas específicas con datos de fechas, personas o lugares para tu vida, pero sí tiene los mandamientos necesarios y descripción del carácter de Jesús el cual debemos imitar: porque nos da una luz, una dirección hacia donde dirigir tus pensamientos, motivaciones, propósitos y sacrificios.

Aquellos que somos llamados hijos de Dios y hacemos del cristianismo un estilo de vida (aunque cueste), hemos encontrado momentos de definición a través de Su Palabra: nos ha enfrentado con nuestro viejo yo, nos da esperanza, nos levanta del fracaso, nos permite confiar en algo llamado “Gracia”, permite darle fe a la vida, nos hace saber que esta vida es parte de una eternidad que aún no comprendemos, nos habla de un Mensaje que cambió al mundo y de un amor infinito descrito en la historia y vida de Jesús. Y a cada historia a la que renunciamos para que Dios escriba nuevos capítulos en nuestra biografía se le da una dirección.

El extracto de Nun del Salmo 119, tiene como inicio uno de los versículos que aprendí de niño en escuela dominical (hasta canción teníamos): “Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino”, una frase para recordar que la Palabra de Dios nos provee de claridad sobre cómo dirigir nuestros pasos en la vida. Muchos critican esto porque nos habla poco de varios problemas relevantes de nuestra actualidad, pero si te tomas el tiempo necesario podrás darte cuenta que aunque la forma de los problemas y dificultades han cambiado respecto al lector original de los libros de la Biblia, la esencia y las luchas que lo provocan son las mismas. Es por eso que encuentro fiable moldear nuestras convicciones a través de la Palabra de Dios, un día a la vez.

Saber que la voz de Dios está siempre disponible en cualquier hora y lugar, solo con abrir nuestros ojos y corazón a cada capítulo y versículo es alentador. Porque aún en las dificultades sabremos a donde dirigirnos, no estamos solos ni perdidos. En las épocas de felicidad y celebración sabremos de dónde viene nuestra fuente de bendición. Aún con dudas, en Su Palabra encontramos una guía sobre cómo vivir en su voluntad. Aún con temores y falta de fe, Su Palabra nos enseñará cómo hombres y mujeres fueron empoderadas por la fuerza de Dios y vencieron sus dificultades.

Todas las respuestas que necesitamos para cumplir la voluntad de Dios y Su propósito en nosotros descansan en las páginas de la Biblia, la Palabra de Dios. Hora de obedecerlas y vivirlas.

“Tu palabra es una lámpara que guía mis pies y una luz para mi camino. Lo prometí una vez y volveré a prometerlo: obedeceré tus justas ordenanzas. He sufrido mucho, oh Señor; restaura mi vida, como lo prometiste. Señor, acepta mi ofrenda de alabanza y enséñame tus ordenanzas. Mi vida pende de un hilo constantemente, pero no dejaré de obedecer tus enseñanzas. Los malvados me han tendido sus trampas, pero no me apartaré de tus mandamientos. Tus leyes son mi tesoro; son el deleite de mi corazón. Estoy decidido a obedecer tus decretos hasta el final.” – Salmos 119:105-112